El Efecto Metacritic

Meth

Estamos rodeados de números. Número de usuarios, de prensa, en el tiempo, algoritmos complejos que organizan el caos. El recurso de etiquetar con una cifra decimal a un producto siempre ha servido debate, unas veces más sesudo que otras. Hay quienes sostienen que valorar de esta manera deforma matemáticamente el discurso, convirtiendo el análisis crítico en una mera reseña de producto y anula la posibilidad de valorarlo como objeto artístico más allá de su función lúdica, un método rancio heredado del génesis de los videojuegos, cuando eran aplicaciones informáticas tratadas por categorías. Aquí entraríamos en un terreno pantanoso y tendríamos ante nosotros otro problema adquirido: si es o no es un producto. Pero la idea es plantear soluciones, no más problemas.

¿Qué es un análisis crítico? Algo diferente para cada uno, por tanto, subjetivo. En primer lugar, una forma de exponer las sensaciones y conclusiones que ofrece el juego, con absoluta autoría y no de manera descriptiva, sino reflexiva. Identificar los valores y errores del videojuego y comunicarlos virtuosamente al lector es un arte de cojones. Puede incidir en su contexto, analizar menos la obra en sí y más su entorno y seguiría siendo válido. Podría ser un poema, o un silogismo. La modélica crítica de laboratorio que disecciona sus valores por apartados y parámetros técnicos no tiene el menor sentido en la actualidad. «Vean este magnífico Sorolla; un ocho en estudio de proporciones, un nueve en calidad de tela y madera seleccionada, pero un cinco en color, porque ha utilizado unos plastidecor de su sobrino y ha dejado huecos en blanco. Media: siete con tres periodo infinito». En las letras hubo mejores parlamentos cuando se cuestionó si un manual del TDT o un tomo de Cocina Para Microondas es literatura. Tienen forma de libro, pasta, encuadernación, índice…

Metacritic se ha elevado como una entidad omnipresente —porque es citada como fuente válida y referencia imparcial, como una tróspida Wikipedia— y omnipotente, porque está cambiando las costumbres de los mercados de arriba a abajo. ¿Saben de aquel plus de productividad que perdió Obsidian Entertaiment porque en su contrato con Bethesda había una clausulita donde se le exigía una nota mínima? Don Metacritic otorgó un 84 [de media], su publisher exigía un 85 para soltar la gallina. New Vegas es un Fallout auténtico, bastante superior a su predecesor… pero ese ya es otro tema. O cuando Activision acordó dos millones y medio de dólares con Bungie por llegar al 90 en sus Halos. O mejor, cuando las editoras llegan a un concordato para que, en diferentes sistemas, se ponga la misma nota a los multiplataformas para evitar jaleo.

D4MG3M Bunch of numbers as the background

Para mi es difícil descifrar números en esa forma tan abstracta de periodismo porque lo concibo como una expresión idealista. En una exhibición de judo puedo entenderlo, en una revista cabecera de tirada nacional… me parece que en este país hay mucho redactor con asperger. Hace tiempo leí un artículo [http://goo.gl/Lm97MS] –más lleno de impotencia que de bilis, no os engañe el tono– que desencadenó una batalla en la sección de comentarios donde tomaron parte grandes nombres y trolls ilustres pero el resultado fue el usual: mucho humo a lo lejos. Otogami sigue haciendo su ‘labor’ de metacomparador de precios junto con JuegosAlMejorPrecio o HuntGames [por aproximación], y el resto a lo suyo. Pero creo que todos entendemos que una nota no mide la calidad de un producto y meterse a calificar juegos por su fecha de lanzamiento es como querer pasarse un roguelike con un crédito.

Cuando en el colegio pedían hacer comentario de texto, ¿erais de los que volcaban impresiones inconexas o hacían meta-narración? ¿Se es menos profesional cuando se escribe sin la tablilla de la línea editorial o más cuando se compara gráficos con el background? Quiero decir, ya se sabe la mala prensa que tienen aquellos productos simplemente por tirar con motores viejunos y por muy interesantes que sean, no se toman en serio por falta de músculo técnico… que no creativo. Personalmente preferiría una “calificación” no numérica, una suerte de estrellas o iconos daría un valor añadido al mensaje general sin concretar excesivamente. Porque las notas sepultan los juegos de siete, los nombres propios, los que asumen riesgos; mis favoritos vaya. Y Metacritic se está extendiendo, teman al oír su nombre, el comodín de las conferencias, ferias, etc. Visto lo visto, parece que todos los grandes developers pasan más tiempo refrescando la ficha de sus juegos que trabajando.

Anuncios

Un pensamiento en “El Efecto Metacritic

  1. Pingback: El efecto Metacritic

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s